jueves, 28 de mayo de 2015

La primavera. Mariposas

Estos días de calor hemos visto mariposas en el patio. Los peques corren detrás de ellas pero se escapan volando. Al rato reaparecen y  otra vez  vuelven a correr detrás de ellas. Una y otra vez.¡Qué felicidad!


He aprovechado esta circunstancia para realizar varias actividades. Primero les he enseñado  una pequeña  poesía de Federico García Lorca, que hemos dejado colocada en la pared para repasarla de vez en cuando. Es esta:


También pintamos de muchos colores unas maripositas de papel  que después hemos colgado en el rincón de la primavera. De vez en cuando nos acercamos a ellas, las soplamos y ellas revolotean. ¡Y estas sí que no se escapan!


Mariposas de colores

Estas sí que no se escapan





Siguiendo con el tema de las mariposas, les he contado el cuento de Eric Carle, La pequeña oruga glotona, utilizando unas orugas que yo realicé con limpiapipas y papel pinocho.  Con este cuento repasamos  los días de la semana y los números del uno al cinco. En el siguiente vídeo se puede ver y escuchar contado por niños.


Lo he seguido contando muchas veces al objeto de que lo tengan prácticamente aprendido para la próxima semana, pues ya comenzaré a pasarlo en el ordenador, pero será en inglés. Por temas de copyraight no es posible poner el enlace aquí. 

Finalmente, hemos dramatizado el vuelo de las mariposas, con unas alas de tela que tenemos en la guarde.




domingo, 24 de mayo de 2015

La primavera. El sol

Como este centro de interés va a durar bastante no esperaré a terminarlo para subirlo todo junto, sino que semana a semana os mostraré lo que vamos haciendo. 

Todos sabemos que la Primavera comienza el 21 de marzo.  A partir de ese momento, la mayoría de los colegios incluyen ya  en su programación actividades específicas.  Los niños de Segundo Ciclo  lo entienden bien, pero con los peques de dos años es diferente. Para explicar lo que es la primavera primero tienen que visualizarlo y sentirlo. Aquí cobra toda su importancia la frase de Aristóteles  “No hay nada en la mente que antes no haya estado en los sentidos”. 
Es decir, para aprender algo, primero ha de ser percibido. Y cuantas más variadas sean las rutas por las que entran  esas percepciones, mayor es el aprendizaje. Por eso, en la guarde no hemos empezado con el tema de la primavera hasta que no ha hecho verdadero calorcito y los árboles del patio han estado repletos de hojas y el césped crecido y cuajado de flores.


Ropa de primavera para Miguelito y Rosa
Lo primero que hemos percibido es que hace sol, mucho sol. Es decir calor. Incluso algunos peques ya han venido con pantalón y manga cortos. Nos hemos quitado el baby  y hemos comprobado que había dos niños con pantalón y camisetas de manga corta.  Esto nos ha dado pie para  explicar que en primavera empieza a hacer calor y  entonces nos ponemos ropa diferente. Y para  visualizarlo mejor le hemos cambiado la ropa a Miguelito y Rosa. Me reí mucho cuando al día siguiente Lucía me  dijo: "hoy también traigo la manga rota"


En otros post ya os he mostrado que siempre tenemos un rincón dedicado a la estación en la que nos encontramos, así fue en otoño e invierno. Normalmente ese rincón lo voy preparando yo, pero ahora, con este rincón de la primavera es diferente. Como ya son mayorcitos ellos van a contribuir a crear todos los elementos  con los que lo vamos a armar.  Y los elementos que coloquemos surgirán de sus propias observaciones del entorno: el día que veamos alguna mariposa, haremos  mariposas y las colocaremos, el día que veamos lagartijas, o mariquitas, o pájaros, pues lo mismo. 

De momento hemos empezado por el sol.

Arrugamos papel de seda
Visualizamos para qué sirven los depresores
.

Pintamos los depresores de color amarillo



Si pincháis aquí, vereis la entrada en la que os expliqué una de las rutinas diarias, la observación del tiempo.  Por eso ahora que constatamos que todos los días hace sol también nos hemos fabricado una para el rincón de la primavera. 
Para hacerlo, hemos hecho bolas de papel de seda amarillo que pegamos en dos círculos. Esto nos ha llevado dos mañanas, pues no es tan fácil arrugar papel (atención, hay que hacerlo con los dedos de la pinza superior, no con toda la mano). Es una actividad para trabajar la motricidad fina.  Luego hemos pintado unos depresores de color amarillo, para hacer los rayos (bueno, primero les he dejado jugar un rato con ellos, pues como ya saben para qué sirven, lo que les apetecía era jugar a mirarse la garganta, y cuando se han cansado de jugar ya se han centrado en la tarea). Finalmente lo hemos pegado todo y, he aquí nuestro sol, colgado del techo, alumbrándonos cada día. 



Así de chuli nos ha quedado.
Sol, solito, caliéntame un poquito.















Mientras lo hacíamos cantábamos Sal solito, caliéntame un poquito, para hoy, para mañana, para toda la semana. En los días siguientes, también marcábamos el ritmo con palmadas al cantar.


También aprendimos que un músico llamado Antonio Vivaldi, compuso una pieza musical titulada La primavera. Es una música muy alegre que podemos escuchar aquí:




El color asociado a la primavera es el verde y Lucía intenta   que lo percibamos a través de actividades muy variadas: 
Mirando a través de los papeles de celofán, buscando en la clase objetos de color verde, arrancando hierba del patio y tirandola a los compañeros por encima, tiñendo el agua de botellas con colorante alimentario, etc. 
Pero la actividad estrella es descubrir cómo se forma este color. Es una actividad muy sensorial,  se trata de mezclar con las propias manos el color amarillo y azul hasta que, ante nuestros ojos asombrados…¡aparece el color verde!  

Azul y amarillo...
si los mezclamos surge el color verde




miércoles, 20 de mayo de 2015

La sopa y las matemáticas


Esta entrada se la dedico de forma especial a Álvaro, el hermano de Marcos. Muchos días,  cuando viene con su mamá a dejarlo en la guarde, me pregunta qué van a hacer hoy los niños.  Él reconoce que le gusta más venir a la guarde que a su cole, y algunas veces quiere quedarse.  Como si la decisión dependiera de mí. 
Por eso, viendo lo mucho que a todos les gusta, cuando en el cole  tienen vacaciones y nosotros no, siempre habilitamos un día especial dedicado a los hermanos.  Estas fotos son de la última jornada “Día de  los hermanos”

 



Ayer, cuando me preguntó  le comenté que íbamos a trabajar con  las bandejas sensoriales, en este caso las de la sopa.  ¡Que divertido!, contestó.  Y muy amablemente me deseó: pues que te salga bien.  Pues sí, Álvaro, nos salió muy bien y, como te prometí, aquí está “el reportaje”.

Primero quiero decir que esta es una actividad para desarrollar la inteligencia lógico-matemática a través de la manipulación de un material continuo, en este caso sopa.  El origen del conocimiento lógico-matemático está en la actuación del niño sobre los objetos, y más concretamente en las relaciones que establece entre ellos a través de esa actuación, de esa manipulación.  En este caso, la actividad está diseñada con el objetivo de que los peques se inicien en el concepto de medida. Y paso a explicarlo con la fotos:

Para cada niño hay una bandeja llena de sopa (también puede ser pan rayado, lentejas, u otro material continuo)  y unas herramientas de trabajo, solo cuatro,para que no dispersen la atención. En este caso una cuchara, un vaso de plástico, un embudo y un tarro grande. Se lo presento y les dejo manipularlo libremente.  
Comienzan intentando llenar el tarro con la cucharita pero pronto se cansan, es lógico, necesitarán muchas cucharaditas para conseguirlo. Aunque dudo que ellos lleguen a esta conclusión, de alguna forma lo intuyen.  Es decir, perciben que es una unidad de medida demasiado pequeña para el tarro grande.


Después pasan a llenar el vasito con cucharaditas. Lo llenan y lo vacían una y otra vez. Algunos lo vuelcan intentando hacer un minicastillo , pero “no se puede”, y después de varios intentos lo dejan.  




Luego con el vasito tratan de llenar el tarro grande, primero lo llenan con la cuchara (el vasito de plástico) y después lo vuelcan en el tarro.  Así una y otra vez. Yo no intervengo, solo observo.  Ellos comprueban que para llenar el tarro se necesitan varios vasitos de sopa.



 Al cabo de un rato a alguno se le ocurre cargar el vasito directamente en el montón de sopa, sin utilizar la cuchara. Es más rápido. Y los demás le imitan.

 Y más tarde tratarán de hacer la operación reversible, vaciar el tarro sobre el vasito.  No sé que ideas pasarán por su cabecita, pero se quedan mirando con atención: el vaso se llena totalmente y mucha sopa cae fuera. 




Finalmente experimentan con el embudo.





Para la próxima sesión  añadiré a la sopa macarrones de caracol, al objeto de que observen que la sopa, que es fina, sí pasa por el embudo, pero los macarrones de caracol no. ¿Porqué? 

lunes, 18 de mayo de 2015

La fiesta de las mamás



Oh! Oh! Me dice una mamá que no subí las actividades que realizamos en la semana del día de la madre y es cierto. Mil perdones. En realidad tenía el borrador escrito y se me pasó…
Bueno, las actividades fueron muy parecidas a las que hicimos en la semana del padre.


En las asambleas hablamos de los trabajos de las mamás, y simulamos algunos de ellos en el rincón de juego simbólico. Delante del espejo nos “cortamos” el pelo como hacen la mamá de Samira y de Valeria en sus peluquerías, y también servimos cafés y comidas como la mamá de Lucía en el restaurante. Para imitar el trabajo de la mamá de Marcos, él se sentó en mi lugar simulando que era la profe, y saludó a los niños en ingles.


Hablamos también de cosas que solo las hacen las mamás, y resultó que se pintan los labios y las uñas y se ponen zapatos de tacón. Les pregunté si querían pintarse los labios como ellas y … ¡bueno, qué tonta soy! ¡con lo divertido que es parecerse a los mayores! La respuesta fue general. Siiiiii. Así que otra vez nos situamos delante del espejo y nos entafarramos los morros, pero que bien entafarrados. Lucía, la peque, que está al detalle de todo, me preguntó por los tacones. Para salir del aprieto le dije que se me habían olvidado en casa, pero no debió de quedar muy convencida porque se fue a buscar los zancos.


Las mamás se pintan los labios.


Una de las repuestas que más me sorprendió es que las mamás planchan y los papás no. -Es que que mi papá no sabe- apuntó ella. Lo que me sorprendió no es el hecho en sí, sino que una chiquilla de dos años sea consciente de ello. -"Bueno, pues hoy los chicos van a planchar las sábanas de nuestra casita les sugerí- y después le ensañarán a papá cómo se hace". 
Ya sabéis que desde la guarde tratamos de evitar el sexismo en los juegos, por eso ellos cuidan de los bebés, hacen la comida, planchan, etc. Y ellas juegan con los coches, con las herramientas, al futbol... Así que armamos un taller de planchado. Lo malo es que solo tenemos una tabla de planchar y todos querían usarla a la vez, lo bueno… que hay que aprender a esperar nuestro turno.. ¡Ah! Os prometo que a los chicos les encanta planchar.

Enseñaremos a planchar a los papás.

Comparando las fotos de las familias hablamos de cómo son las mamás. Esta vez no pudimos buscar diferencias porque todas tenéis el pelo largo y sois muy guapas, en palabras de vuestros peques.



¡Qué guapas son nuestras mamás!

También descubrimos la palabra MAMÁ. Primero la escribimos en el ordenador, y resultó que tiene las letras de Marcos y de Ángel. Y que conste que han sido ellos quienes se “han dado cuenta”. Luego la buscamos entre las tarjetas de palabras. Y finalmente repasamos con los deditos la letra M en una tablilla, aunque Marcos, como es su letra, no quería dejar a los demás.


La M de Marcos y la A Angel


Los peques aprendieron una hermosa canción dedicada a las madres.  Yo les grabé con el móvil cantándola todos juntos y el domingo, a la hora de la comida se la mandé a las mamás a través del grupo de washap. Y, sé que  algunas mamis se emocionaron. 
La canción original es esta: 





También hubo un espacio para el arte. En este caso observamos y comentamos un cuadro del pintor hiperrealista Antonio G. Capel. A Lucía le gustó mucho el vestido rosa de la madre, y me preguntaba qué le estaba contando la mamá a su niño.


¿Qué le cuenta la mamá a su niño?

Y claro, no podía faltar el regalo para mami. Esta vez hicieron un portalápices, con un tubo de cartón del papel de cocina, los posavasos que aportó Conchi y restos de papel de regalo. Lucía dijo que era una cajita para los pintalabios.





Cuando hacemos trabajos en los que ensuciamos la mesa o el suelo, ellos ya saben que hay que dejarlo todo limpio. Colaborar en el orden y la limpieza del entorno es una característica de la pedagogía Montesori que trato de aplicar en el aula. Aquí les tenéis en plena faena, casi diría  que les gusta más limpiar que pintar:



Y los más peques hicieron esta preciosa tarjeta, con las huellas de sus manitas.

¡Seguro que mamá nunca vio una flor más hermosa!



viernes, 15 de mayo de 2015

Torete no comparte sus juguetes.


Esta escenificación fue creada especialmente para un niño que apenas compartía sus cosas con los demás, es que no les dejaba ni mirarlas, ni siquiera con su propio hermano,  "solo con mamá" me decía.




Después de representarla una y otra y otra vez, creo que le ha llegado el mensaje, porque ahora no tiene problema en prestar su moto cuando viene con ella a la guarde. Incluso algunos días trae cochecitos para dejárselos a sus compañeros,  el  perrito de peluche para Jorge, cuentos que él "cuenta" a los otros niños, gominolas para repartir y unos cuantos  detalles más.

Así que ¡objetivo conseguido!

Además, luego cogen ellos los muñecos e intentan representar de nuevo la historieta, lo que supone un aumento del input tanto emocional como lingüístico:


La guitarra de la guarde

Gracias a Héctor, el profesor de guitarra de la Escuela de Música, nuestra guitarra ha recuperado los sonidos. 
Prometemos que nunca más nos subiremos encima de ella, ni le tiraremos de las cuerdas. 



Y, ya sabemos qué cuerda hace los sonidos graves, (POM, POM, POM), y cual es la de los sonidos agudos, (TIN, TIN, TIN,TIN). 
Aunque, esperar turno para "tocarla" es lo más difícil de todo.

domingo, 10 de mayo de 2015

La casita de chocolate

Ya hace unas semanas que terminamos el taller de La casita de chocolate, pero liada con la defensa del TFG apenas he tenido tiempo de escribir en el blog.  

Uno de los objetivo de este taller era trabajar la inteligencia emocional, en concreto el reconocimiento de emociones básicas. 
Aquí veréis el cuento que Lucía  nos narraba mientras  nos iba mostrando los pictogramas que representan la alegría, la tristeza, el miedo y la felicidad. Se trataba de aprender a identificar esas emociones.





Después,  nosotros los peques teníamos que asociar las escenas con la emoción correspondiente, aunque la alegría y la felicidad nos resultan aún algo confusas, apenas las diferenciamos.  En las asambleas también hablamos mucho de las situaciones en que sentimos esas emociones, por ejemplo, si mamá nos riñe estamos tristes, cuando jugamos con los amigos estamos alegres, cuando papá y mamá nos dan besos nos sentimos felices, los ruidos muy fuertes nos dan miedo, etc. 



Identificar emociones, primer paso de la Inteligencia Emocional



También trabajamos el concepto corto-largo, que aparece en el cuento. Lo hicimos construyendo vías de tren, y filas de animales, largas y cortas. Estos son conceptos tanto de lógica matemática como de inteligencia visoespacial.


Vías largas y cortas

Para educar este tipo de inteligencia también jugamos a construir casas con los bloques de foam, al principio nos costó mucho, hasta que tomamos conciencia de que había que ayudarse y colaborar con los demás para conseguirlo. Cuando por fin lo logramos, ¡Hala, todos a refugiarnos dentro de la casita, que viene la bruja! ¡Qué diver!

 
Construir casas,  ¡qué dificil!


¡Todos adentro, que viene la bruja!




















Además,  hicimos puzles con la imagen de  Hansel y Gretel. ¿Qué va arriba, la cabeza o los pies? ¿Y si los ponemos boca abajo? ¡Vaya lio! 

¿Los pies van arriba o abajo?





Trabajamos así mismo el número dos, grafía y cantidad. Acordaros que eran dos  los caramelos que la bruja les ofrecía. Comenzamos con un juego, descubrir todos los números escondidos por la clase. Cuando los encontrábamos los colocábamos en una bandeja y seguidamente los clasificábamos según su grafía: en una bandeja todos los números uno,  en otra los números dos y en otra los números tres.

Clasificando los números




Otra actividad fue conocer y nombrar las partes de la casa, en castellano ayudándonos del mural, y en inglés a través del ordenador, con el juego de los peces comilones. Y también aprendimos que Hansel is a boy, Gretel is a girl, Hansel has blue trousers, y Gretel has a pink dress

Una de las cosas más sorprendentes que en el ordenador pudimos ver fue ... nuestra propia casa! ¡Que sí, que estaba allí! Nuestra camita, nuestro salón. A los dos días según aparecían las imágenes en la pantalla ya sabíamos: esta es la cama de Marcos, este es el salón de Manuela, el sofá de Ángel. Y también preguntábamos por las cosas que veíamos en las fotos: los coches de la habitación de Lucía, la pizarra del salón de Samira, el Pocoyó de la cama de Ángel...


Y no podía faltar el taller artístico, que esta vez le hicimos con todos los sentidos. Mientras escuchamos una composición musical llamada Sueño de amor de Franz Liszt, con chocolate pintamos una casita que Lucía nos había preparado en cartón duro.


¡Qué placer, oler el chocolate, mojar los deditos y rechupetearlos! Y, luego, para que nuestra casita fuera más auténtica la decoramos con chuches. Este es el resultado.
¡No me extraña que Hansel y Gretel quisieran comérsela!  



¿Pintar con chocolate? Sííí´...



   
Pero primero hay que probarlo
























Lucía Antolín

martes, 5 de mayo de 2015

El rincón del ordenador

Las nuevas tecnologías llegaron para quedarse y ya forman parte del día a día de nuestros peques. Si en los centros educativos se prepara para la vida en sociedad y se forma para el futuro, se hace necesario introducir las TIC en el aula. Pero no de cualquier forma. Los centros más avanzados cuentan con pizarras interactivas, nosotros tenemos que conformamos con el ordenador. Ojo, que no se trata de tener un ordenador para tenerles entretenidos con vídeos o con los Cantajuegos, sino que es una herramienta más que nos ayuda a complementar, ampliar o reforzar los diferentes aprendizajes.  

En la guarde tenemos el rincón del ordenador, que no es otra cosa que una pequeña estantería, con cierre de persiana para “mantenerlo a salvo de manos inquietas” en los momentos en que no se usa. Al lado una silla a la altura de los peques, que les permita usarlo manteniendo posturas adecuadas. Y en frente la alfombra, desde donde ven, escuchan, comentan, cantan e interactuan con él. Unas veces sentados, otras tumbados y otras de pie.

Antes de empezar a utilizarlo se lo presento a través de este cuento que he creado para ellos. Bueno, aquí solo se ven las imágenes y el texto, pero en el power original que tenemos en el ordenador, se aprecian bien todas las animaciones: imágenes que se mueven, que se acercan y se alejan, letras que aparecen y desaparecen, otras que se agrandan y se encogen, etc. En el original es un cuanto muy visual y atractivo.




Se trata de que aprendan el nombre de cada una de las partes que lo componen y su uso específico. Son aspectos que sientan las bases de una rudimentaria cultura tecnológica. Por ejemplo, al principio si encendía la torre pero no la pantalla o el altavoz, decían:  no funciona, está estropeado. Ahora, ya identifican que también hay que encenderlos para poder ver y escuchar. Alguna vez no los enciendo a propósito y enseguida se dan cuanta y me recuerdan cómo hacerlo bien.

Dos son las formas de utilizarlo que he planteado:

1-Desarrollo de habilidades psicomotrices, fundamentalmente a través del manejo del ratón.  Los objetivos principales son:

  •         Aprender a desplazar el ratón por la alfombrilla manteniendo unos límites. Estos límites se refieren tanto a la propia alfombrilla como a la pantalla. En este caso, eso supone establecer relación causa-efecto entre el movimiento del cursor en la pantalla y el movimiento del ratón por la alfombrilla.
  •        Aprender a situar el cursor sobre un objeto determinado.
  •        Hacer clic sobre ese objeto
  •        A más largo plazo, otro objetivo sería hacer clic sobre un objeto y arrastrarlo, pero he de confesar que en los años que llevamos con el ordenador en el aula, no lo he conseguido. Hay aprendizajes que van con el desarrollo del niño y nuestros peques aún no han alcanzado la madurez necesaria para conseguirlos.
 


En definitiva, este sería un uso de la informática como fin en sí misma, para que los peques vayan adquiriendo  unas destrezas básicas que sienten las bases de su competencia tecnológica y de su adaptación a una sociedad dominada por las TIC. Para conseguirlo  tenemos algunos elementos de software infantil muy específicos. 

Al principio hay que guiarles en estas primeras experiencias, pero luego, cuando se creen “autónomos” no quieren que les eches una mano. La forma de trabajo es en grupos de dos o tres como mucho, pues la pequeña conversación que mantienen entre ellos contribuye a afianzar sus aprendizajes.

2- Desarrollo de habilidades cognitivas. Aquí entran habilidades de todo tipo, desde pensamiento lógico-matemático,  iniciación a la lengua inglesa, inteligencia emocional, conocimiento del entorno, etc. Pero, no son actividades que se ofrecen de forma improvisada  ni para el tiempo de relleno, sino que son recursos siempre integrados dentro de una unidad de trabajo. Por ejemplo, cuando trabajamos el centro de interés sobre el otoño en el ordenador vimos un vídeo sobre las ardillas  y otro de Baby Einstein, cuando hicimos el taller de La casita de chocolate aprendimos las partes de la casa en inglés y vimos las fotos de las estancias de nuestra propia casa,  cuando el centro de interés era la Semana Santa, visionamos varias procesiones, etc. 

Destaco especialmente el programa de Bits de inteligencia. Los bits son imágenes exentas, agrupadas por temas, que se ofrecen a impulsos de un segundo y que tienen la finalidad de potenciar los circuitos neuronales en el cerebro de los niños (Glen Doman). Siempre me ha llamado la atención la extraordinaria atención que prestan cuando se los paso.  


En este caso, hablamos de un uso de la informática como medio, tratando de aprovechar su potencialidad para fines muy diversos, por ejemplo, para  la trasmisión de contenidos, para fomentar la habilidad óculo-manual o  habilidades lingüísticas,  para desarrollar la memoria visual y auditiva, etc.

Conclusión: El ordenador en el aula es una herramienta de trabajo, no un pasatiempo.